
La Asamblea General 2026 de CONFEBUS ha dejado un mensaje claro: el transporte en autobús atraviesa un momento de crecimiento, pero también de fuerte tensión económica y regulatoria.
El encuentro, celebrado en la sede de CEOE, reunió a representantes institucionales y empresariales de primer nivel, entre ellos Antonio Garamendi y Rocío Báguena. Ambos coincidieron en subrayar la importancia estratégica del autobús dentro del sistema de movilidad español.
No es un dato menor. En 2025, el 62% de los viajes en transporte colectivo se realizaron en autobús, consolidando su papel como columna vertebral de la movilidad cotidiana y territorial.
Crisis energética: el principal frente abierto
El presidente de CONFEBUS, Rafael Barbadillo, puso el foco en el impacto de la coyuntura internacional. El encarecimiento de la energía, ligado al contexto geopolítico, está golpeando directamente la cuenta de resultados de las empresas.
Aunque el Gobierno ha activado medidas de apoyo, el sector considera que no reflejan adecuadamente su dependencia del gas y la electricidad. Por ello, reclama una adaptación realista del marco actual, que permita absorber el aumento de costes sin poner en riesgo el servicio.
En este sentido, CONFEBUS insiste en la necesidad de revisar los contratos públicos. La introducción de mecanismos que vinculen los precios a la evolución de la energía se plantea como una solución clave para evitar desequilibrios financieros.
RENFE en el autobús: una línea roja para el sector
Otro de los puntos que marcó la Asamblea fue la oposición frontal a los planes de Renfe de impulsar una empresa mixta de autobuses.
Para CONFEBUS, esta iniciativa abre un escenario de competencia directa entre lo público y lo privado que puede alterar el equilibrio del mercado. La organización defiende que las empresas actuales ya han demostrado capacidad suficiente para responder a las necesidades de movilidad, incluso en contextos de alta exigencia.
Frente a esta propuesta, el sector plantea alternativas más alineadas con el modelo actual, como licitaciones abiertas o acuerdos marco, que permitan aprovechar la experiencia existente sin introducir distorsiones.
Un modelo esencial que evoluciona
Desde el Ministerio de Transportes se trasladó un mensaje de respaldo al autobús como “modo imprescindible para la movilidad en España”. Además, se confirmó que el nuevo mapa concesional previsto para 2026 buscará mayor eficiencia, digitalización y sostenibilidad, sin perder capilaridad territorial.
Este modelo permite conectar miles de núcleos de población, incluidos aquellos con menor densidad, garantizando el acceso a servicios básicos y reforzando la cohesión social.
Retos que van más allá de la energía
Más allá del coste energético, el sector convive con otros desafíos que condicionan su competitividad. Entre ellos destacan la escasez de conductores, el aumento de los costes aseguradores o el absentismo laboral, que ya supone un impacto económico significativo.
A esto se suma la necesidad de renovar flotas y avanzar en sostenibilidad, en línea con las exigencias regulatorias y sociales.
Unidad para sostener el liderazgo
En este contexto, CONFEBUS lanzó un llamamiento a la cohesión interna. La fragmentación, advierten, debilita la capacidad de respuesta del sector en un momento clave.
“El autobús siempre está ahí”, recordó Barbadillo, en referencia a su papel como líder silencioso de la movilidad sostenible. Una posición que, según la organización, solo podrá mantenerse si se refuerzan las condiciones económicas y regulatorias.
Reconocimiento al compromiso del sector
La jornada también sirvió para reconocer trayectorias destacadas. Fueron premiados Benito Bermejo y Alberto Egido, por su contribución al desarrollo del transporte en autobús.
Un reconocimiento que refleja una idea de fondo: el futuro del sector dependerá tanto de las decisiones políticas como del talento que lo impulsa.
