
El Consejo de Ministros aprobó el pasado martes las bases reguladoras del Plan Auto+, el programa de incentivos que sustituye al MOVES III para la compra de vehículos electrificados. El real decreto ya ha sido publicado en el BOE, lo que abre el camino para que las ayudas puedan solicitarse oficialmente a partir de la próxima semana. El programa tendrá carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026, de modo que las compras realizadas durante este año también podrán acogerse a la subvención.
El plan se anunció en diciembre de 2025 y su tramitación se ha prolongado siete meses. El retraso había generado preocupación en un sector que advertía del riesgo de paralización del mercado tras la finalización del anterior esquema de ayudas. El programa arranca con una partida inicial de 400 millones de euros y se enmarca en la estrategia Plan España Auto 2030, dotada con 30.000 millones de euros en inversión público-privada.
Destinatarios y reparto presupuestario
El programa se dirige a familias, autónomos, pymes y micropymes. La distribución del presupuesto prioriza al comprador particular: 350 millones de euros se reservan para familias, 42 millones para el tejido empresarial y 8 millones para trabajadores autónomos.
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, situó la medida dentro de una estrategia articulada en tres ejes: la transformación de las fábricas españolas para producir vehículos eléctricos, el despliegue de la red de recarga pública —que supera los 56.000 puntos tras sumar 3.600 en el último semestre— y el estímulo de la demanda mediante incentivos directos.
Criterios de asignación: eléctrico, económico y europeo
El Plan Auto+ sustituye las ayudas lineales por un modelo de cuantía variable basado en tres factores. Para recibir el importe máximo, el vehículo debe cumplir la fórmula denominada ‘EEE’: eléctrico, económico y europeo.
El criterio industrial responde al objetivo de reforzar la producción europea frente a la entrada de fabricantes chinos en el mercado. Los vehículos con un precio superior a 45.000 euros quedan excluidos de cualquier subvención, con independencia del resto de condiciones.
Cómo calcular la ayuda que corresponde a cada vehículo
La cuantía final no es una cifra cerrada, sino el resultado de sumar porcentajes sobre el máximo de 4.500 euros previsto para turismos. El cálculo se resuelve en tres pasos sucesivos, cada uno vinculado a uno de los criterios del programa.
Paso 1. Grado de electrificación. Determina el bloque más importante de la ayuda. Un vehículo 100% eléctrico o de pila de combustible obtiene el 50% del máximo, es decir, 2.250 euros. Un híbrido enchufable (PHEV) o de autonomía extendida (REEV) con etiqueta CERO se queda en el 25%, esto es, 1.125 euros.
Paso 2. Rango de precio. Se calcula sobre el coste en factura, antes de impuestos y una vez aplicados los descuentos comerciales. Un vehículo de hasta 35.000 euros suma un 25% adicional, 1.125 euros. Entre 35.000 y 45.000 euros, la aportación baja al 15%, 675 euros. Por encima de 45.000 euros, el vehículo queda excluido del programa y el cálculo se detiene aquí.
Paso 3. Criterio industrial europeo. Se divide, a su vez, en dos tramos acumulables. Si el vehículo está ensamblado en la Unión Europea, suma un 15%, 675 euros. Si además la batería se ensambla en la UE, se añade el 10% restante, 450 euros. Un modelo que cumpla ambos requisitos acumula por esta vía 1.125 euros.
Cuatro ejemplos prácticos
La suma de los tres tramos ofrece el importe final. Estos casos ilustran cómo varía el resultado:
- Eléctrico de 30.000 € fabricado en la UE con batería europea: 2.250 + 1.125 + 1.125 = 4.500 euros, la ayuda máxima.
- Eléctrico de 40.000 € en las mismas condiciones de fabricación: 2.250 + 675 + 1.125 = 4.050 euros.
- Eléctrico de 30.000 € sin producción europea: 2.250 + 1.125 = 3.375 euros. El comprador pierde los 1.125 euros del criterio industrial.
- Híbrido enchufable de 30.000 € fabricado en la UE: 1.125 + 1.125 + 1.125 = 3.375 euros. Si supera los 35.000 euros, la cifra desciende a 2.925 euros.
Conviene recordar que esta cantidad es independiente del descuento comercial mínimo de 1.000 euros que los puntos de venta deben aplicar en turismos y vehículos comerciales ligeros, así como de los incentivos propios de cada marca y de la deducción en el IRPF de hasta el 15% del importe de compra, con un máximo de 3.000 euros.
Otras categorías de vehículos
El programa incluye modalidades más allá del turismo. Las furgonetas y camiones ligeros (categoría N1, hasta 3,5 toneladas) pueden recibir hasta 5.000 euros, en este caso sin límite de precio. Las motocicletas eléctricas que cumplan determinados requisitos de potencia y autonomía optan a 1.100 euros, siempre que su precio no supere los 10.000 euros, y los cuadriciclos alcanzan los 1.500 euros.
Todos los modelos deben disponer de la etiqueta CERO de la DGT. El plan admite vehículos nuevos y también unidades seminuevas o Km 0 adquiridas en concesionarios oficiales cuya primera matriculación en España se haya registrado a partir del 1 de enero de 2025.
Gestión centralizada y descuento en el punto de venta
La gestión del Plan Auto+ será estatal y centralizada, lo que elimina la dispersión autonómica que caracterizó al MOVES III. La ayuda se aplicará como descuento directo en el concesionario, por lo que el comprador no tendrá que adelantar el importe. El Gobierno prevé que el cobro efectivo se produzca en un plazo de entre tres y cuatro semanas.
Las solicitudes podrán presentarse directamente por el beneficiario o tramitarse a través de concesionarios, empresas de renting o leasing financiero, mediante un sistema telemático de gestión.
Valoración del sector
Las patronales acogieron la aprobación de forma mayoritariamente favorable, con matices. ANFAC calificó la medida de paso fundamental y estimó que la electrificación podría superar el 25% de las ventas a final de año, si bien advirtió de que el transporte pesado acumula casi dos años sin programas de apoyo para la renovación de flotas de camiones y autobuses.
Faconauto, patronal de concesionarios, valoró la combinación de electrificación, accesibilidad económica y fortalecimiento de la industria europea. Ganvam, por su parte, reclamó garantizar una dotación suficiente para cubrir la demanda hasta final de año.
FAGENAUTO valora positivamente la aprobación, pero considera insuficientes tanto la dotación económica como el alcance del programa. Su secretario ejecutivo, César Sanz, reclama complementar el Auto+ con un Plan Nacional de Renovación del Parque, previsto en la Ley de Movilidad Sostenible. La organización argumenta que limitar las ayudas a la etiqueta CERO excluye a numerosas familias que no pueden asumir el coste de un eléctrico nuevo, mientras que un vehículo seminuevo de bajas emisiones representaría una mejora inmediata en seguridad, consumo y emisiones frente al automóvil antiguo que sustituye.
Previsión de agotamiento de los fondos
Los analistas del sector advierten de que la partida de 400 millones podría agotarse hacia septiembre u octubre, dada la demanda contenida y la retroactividad de las compras desde enero. Las cifras de mercado respaldan esa previsión: en junio, las ventas de turismos eléctricos crecieron un 29,7% y acumulan un incremento del 38,1% en lo que va de año. Anfac prevé que, de confirmarse ese ritmo, sería necesaria una ampliación presupuestaria.
Según los datos citados por el Ministerio, los vehículos eléctricos e híbridos enchufables representaron el 23% de las ventas en junio, un porcentaje que el Gobierno aspira a incrementar con la puesta en marcha del Plan Auto+.