
Hasta ahora, quien quisiera entrar en una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) española solo tenía que fijarse en un factor: la etiqueta ambiental de la DGT pegada en su parabrisas. Eso acaba de cambiar. Santa Cruz de Tenerife se ha convertido en el primer municipio de España que exige tener la ITV en vigor a los vehículos autorizados para acceder a su ZBE, una condición que hasta ahora no formaba parte de las restricciones habituales de estas áreas y que podría extenderse a otras ciudades del país.
La medida figura en la nueva Ordenanza Municipal Reguladora de la Zona de Bajas Emisiones, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia. Su artículo 13 establece que «todos los vehículos autorizados deberán tener la inspección técnica de vehículos (ITV), cuando proceda, y el seguro obligatorio en vigor durante todo el periodo de validez de la autorización». Es decir, no basta con tener el distintivo ambiental adecuado: el vehículo también debe estar al día con su inspección técnica y su seguro.
Dos requisitos que hasta ahora iban por separado
La etiqueta ambiental y la ITV cumplen funciones distintas, aunque hasta ahora se habían gestionado como compartimentos estancos dentro de la normativa de movilidad urbana. La primera clasifica los vehículos según su potencial contaminante y determina, en función de esa clasificación, si pueden acceder, circular o estacionar dentro de una ZBE. La segunda comprueba, de forma periódica, que el vehículo mantiene las condiciones técnicas y medioambientales exigidas por la ley a lo largo de toda su vida útil.
Un coche puede lucir la etiqueta CERO o ECO y, al mismo tiempo, tener la ITV caducada porque sus frenos, sus emisiones reales o algún otro elemento ya no cumplan con la normativa vigente. Hasta la entrada en vigor de esta ordenanza, ese vehículo podía acceder sin problema a la ZBE de cualquier ciudad española. Ahora, en Santa Cruz de Tenerife, ya no.
Desde la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV) consideran que vincular ambos requisitos permite combinar los objetivos de movilidad sostenible y de seguridad vial en una misma política. Su director gerente, Guillermo Magaz, ha valorado la decisión como «un paso importante porque lleva a la práctica una medida que desde AECA-ITV venimos defendiendo: que las Zonas de Bajas Emisiones tengan en cuenta no solo la clasificación ambiental del vehículo, sino también que este cumple con la inspección técnica que legalmente le corresponde». Magaz añade que esperan que «este primer caso sirva de referencia para otros municipios».
Un precedente que ya estaba escrito en la ordenanza tipo de la FEMP
La novedad de Santa Cruz de Tenerife no surge de la nada. La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) aprobó en febrero de 2026 una ordenanza tipo de Zonas de Bajas Emisiones que ya recomendaba a los ayuntamientos exigir la ITV en vigor a los vehículos que accedan a estas áreas, tuvieran o no autorización específica por su etiqueta ambiental. Se trata de un modelo orientativo, sin carácter obligatorio, cuya adopción depende de cada consistorio.
Santa Cruz de Tenerife es el primer municipio que lo traslada a una ordenanza en vigor, pero AECA-ITV ya ha anunciado que trabajará para que otros ayuntamientos incorporen esta exigencia en sus propias regulaciones de ZBE. El objetivo de la asociación es que el requisito llegue a aplicarse tanto a los vehículos con acceso autorizado como, en determinados supuestos, a aquellos que circulen por estas zonas sin autorización específica.
De extenderse esta fórmula a otras ciudades con ZBE activa, los conductores tendrían que empezar a comprobar dos cosas antes de entrar en el centro urbano: qué distintivo ambiental lleva su vehículo y si la inspección técnica está en vigor. Un cambio de hábito menor sobre el papel, pero que introduce un nuevo filtro que hasta ahora no existía.
La excepción: se podrá entrar en la ZBE para pasar la ITV
La ordenanza tinerfeña resuelve, además, un problema práctico evidente: ¿qué ocurre si la estación de ITV de un conductor está dentro del perímetro de la ZBE y su vehículo no cumple los requisitos habituales de acceso? La norma contempla expresamente esta situación en su Anexo II, que incluye entre los supuestos que pueden obtener autorización de acceso a los vehículos que acudan a una estación ITV situada dentro de la zona restringida para realizar la inspección obligatoria o legalizar una reforma.
Esta excepción responde también a una recomendación de la Dirección General de Tráfico (DGT), que ha pedido a los ayuntamientos evitar que las restricciones de circulación de las ZBE terminen dificultando el cumplimiento de una obligación legal como es pasar la inspección técnica. En la práctica, un vehículo con la ITV caducada podrá solicitar un permiso puntual para entrar en la ZBE únicamente con el fin de pasar la inspección, sin que ello suponga una vía abierta para circular libremente por la zona.
Qué pasa si se accede a una ZBE sin la ITV en vigor
La sanción prevista para acceder a una ZBE sin la inspección técnica obligatoria es la misma que se aplica en cualquier caso de circulación con la ITV caducada: 200 euros, reducibles a 100 euros por pronto pago. A diferencia de otras infracciones de tráfico, esta sanción no conlleva pérdida de puntos en el carnet de conducir. Conviene recordar que la etiqueta medioambiental no exime al conductor de cumplir con el resto de normativas de circulación, entre ellas la propia ITV.
Una tendencia que ya apuntaba Albacete
Santa Cruz de Tenerife no es la primera ciudad española en cruzar datos de ITV con las cámaras de control urbano, aunque sí la primera en vincularlo directamente al acceso a una ZBE. Albacete dispone desde hace tiempo de un sistema propio que sanciona a los vehículos que circulan sin la inspección en vigor, detectados a través de sus cámaras de reconocimiento de matrículas cotejadas con la base de datos de la DGT. Solo en ese municipio se han llegado a imponer más de 1.000 multas por este motivo, aunque sin relación directa con el acceso a una Zona de Bajas Emisiones.
Este antecedente refuerza la idea de que el uso de la infraestructura de cámaras propia de las ZBE para verificar el estado de la ITV no es una novedad tecnológica, sino una decisión regulatoria que hasta ahora ningún ayuntamiento había formalizado de manera explícita en su ordenanza de acceso.
Por qué importa para el sector
El absentismo a la inspección técnica se mantiene por encima del 30% en España, según los propios datos que maneja AECA-ITV. Vincular el cumplimiento de la ITV al acceso a las ZBE es, en la práctica, una forma de utilizar una infraestructura ya existente —las cámaras de control de acceso— para reforzar el cumplimiento de una obligación que hoy depende en gran medida de la voluntad del conductor.
Para el sector de la automoción y para los talleres, la medida añade un incentivo adicional para que los vehículos lleguen a la inspección en condiciones, especialmente en las ciudades donde ya existe una ZBE en funcionamiento o donde se prevé su implantación. Para los conductores, supone integrar una nueva variable en la rutina de acceso a los centros urbanos, en un contexto en el que el Gobierno ya ha abierto la puerta a otros criterios de restricción adicionales, como los sistemas de seguridad del vehículo, la ocupación o incluso tasas de acceso, aunque su aplicación dependa siempre de que cada ayuntamiento decida incorporarlos a su ordenanza municipal.