
El programa Verano Joven volvió a atraer a más de un millón y medio de jóvenes al transporte público colectivo. Su cuarta edición, impulsada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, terminó el 30 de septiembre con 6.373.145 viajes en tren y autobús realizados con descuentos de hasta el 90%, según el balance que difundió el Ministerio el 5 de octubre. En total, 1.542.122 jóvenes de entre 18 y 30 años aprovecharon las rebajas entre el 1 de julio y el 30 de septiembre de 2026.
El tren concentró dos de cada tres viajes
El ferrocarril fue el gran protagonista del programa. El 66,9% de los trayectos se hizo en tren, lo que equivale a más de 4,2 millones de viajes, y el resto, unos 2,1 millones, en autobús de largo recorrido. La proporción apenas varió respecto a 2025, cuando el tren también rondó los dos tercios del total.
El perfil del usuario tampoco cambió: más de la mitad de los viajeros (56,8%) tenía entre 18 y 23 años. Es decir, el programa funcionó sobre todo entre quienes empiezan a decidir cómo se mueven por su cuenta, un público que el Ministerio busca fidelizar como futuro usuario del transporte colectivo.
Madrid, eje de las rutas más demandadas
Los destinos más solicitados dentro de España se concentraron en la Comunidad de Madrid, Andalucía, la Comunitat Valenciana y Cataluña. En ferrocarril, las tres rutas más demandadas conectaron Madrid con València, Barcelona y Málaga, seguidas de Madrid–Sevilla y Madrid–Alicante.
En autobús, el mapa cambió y aparecieron corredores de otras regiones. Encabezaron la lista Bilbao–Madrid, Granada–Madrid y Zaragoza–Madrid, y les siguieron Barcelona–València y Madrid–Burgos. Madrid volvió a ser el nodo común, pero la lista incluyó también conexiones con el norte y el interior peninsular, como Bilbao, Zaragoza o Burgos.
Septiembre concentró los días de mayor demanda
El calendario dibujó un patrón claro. El 10 de agosto, el programa ya superaba los 2,5 millones de viajes, de modo que en torno al 60% del total se acumuló después, en las siete semanas que quedaban de programa. Los tres últimos fines de semana de septiembre registraron los días de mayor demanda, y el domingo 27 de septiembre superó los 100.000 viajes. El Ministerio no detalló los motivos, pero el repunte coincidió con el tramo final de vigencia de los descuentos.
Cómo se situó 2026 frente a 2025
Conviene leer la cifra con perspectiva. La edición de 2025 marcó el récord del programa, con 6,8 millones de viajes y 1,55 millones de usuarios. El resultado de 2026 quedó en torno a un 7% por debajo en viajes y prácticamente igual en usuarios (un 0,5% menos), aunque superó en un 23% los 5,19 millones de 2024 y en un 59% los casi 4 millones de la primera edición, en 2023.
Así, tras el salto de 2025, el programa se mantuvo en una meseta alta. El número de jóvenes que lo utilizaron permaneció estable en torno a 1,5 millones, y la evolución de las próximas ediciones dirá si ese nivel es un techo o una base.
Qué descuentos incluyó y quién pudo acceder
Pudieron beneficiarse los jóvenes con nacionalidad española o extranjera y residencia legal en España, nacidos entre el 1 de enero de 1996 y el 31 de diciembre de 2008. El Gobierno aprobó la edición mediante un real decreto-ley y la dotó con 130 millones de euros. Para acceder, había que inscribirse en la web del programa con DNI o NIE y obtener un código personal e intransferible para comprar los billetes en las páginas de los operadores. Los descuentos fueron estos:
- 90% en autobús regular de competencia estatal.
- 90% en media distancia convencional y red de ancho métrico.
- 50% en los títulos sencillos de Avant.
- 50%, con un máximo de 30 euros por billete, en servicios comerciales de larga distancia y alta velocidad de todos los operadores ferroviarios.
- 50% en el Interrail Global Flexible de 10 días en 2 meses, cuando se compró a través de Renfe.
Tomando como referencia los datos de 2025, el Ministerio estimó un ahorro medio de 24,5 euros por billete sencillo de autobús, 18 euros en alta velocidad, 10 euros en media distancia y unos 168 euros por pase Interrail.
Más que una rebaja: los objetivos del programa
El Ministerio planteó el Verano Joven como una medida con varios frentes. Buscaba que los jóvenes redujeran el uso del vehículo privado, con el consiguiente descenso de emisiones y de siniestralidad, y que se acercaran al transporte colectivo para convertirse en pasajeros habituales. Añadió también beneficios para el turismo, la cultura y la España rural, ya que facilitaba que los jóvenes conocieran otros territorios y gastaran en ellos.
El Gobierno enmarcó además la edición de 2026 en sus medidas frente al aumento de precios derivado de la crisis en Oriente Medio, con atención a la situación económica de los jóvenes. Cada edición requiere una nueva norma, de modo que la continuidad del programa depende de una decisión anual.
Cuatro ediciones, casi 22,5 millones de viajes
Desde su nacimiento en 2023, el Verano Joven facilitó que más de 5,6 millones de jóvenes (5.620.234) realizaran casi 22,5 millones de viajes (22.432.935) durante el periodo estival. Detrás de esas cifras hay un cambio gradual de hábitos: en las dos últimas ediciones, en torno a un millón y medio de jóvenes por verano probaron a moverse por España en tren o autobús con tarifas reducidas, y el reto del transporte público consiste en que mantengan el hábito cuando el descuento desaparece.